Equipos de Protección, evitando las bajas laborales innecesarias

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Poniéndonos en la piel del empresario, pocas noticias hay peores que la de una baja de alguno de los empleados que forman la plantilla. Ya no solo por razones económicas, sino también por todo lo que supone, ya que te obliga a buscar un sustituto y a tener que sobrevivir sin un profesional que conoce a la perfección el funcionamiento de tu negocio.

Por ello es normal que la mayoría de empresas pongan todo lo que esté en sus manos por prevenir cualquier tipo de incidente, con el objetivo de claro de evitar una baja laboral. Aquí es donde entran en juego los sistemas de prevención de riesgos laborales y los equipos EPI, que son clave para prevenir esos riesgos y reducir la posibilidad de sufrir una baja.

Y es que sufrir un accidente a lo largo de una jornada laboral es mucho más sencillo de lo que puede parecer en un primer momento, y es que tan solo hay que echar un vistazo a los accidentes laborales que más se producen en nuestro país cada año. Por ello implantar sistemas de prevención que incluyan equipos de protección de manos, pies, cabeza, etc., para así reducir los posibles riesgos y tratar de disfrutar al máximo de todos y cada uno de tus trabajadores.

Para ponerte en situación, a continuación te vamos a contar las diferentes clases de accidentes que puede sufrir un trabajador y que puede generar la solicitud de una baja laboral:

Accidentes laborales más comunes 

·         Accidentes laborales con baja: este tipo de accidentes son aquellos que restan a un trabajador la capacidad de poder llevar a cabo su trabajo y cumplir con su cometido. Existen diferentes tipos de accidentes, pero para poder considerarlos accidentes laborales como tal, es indispensable que el trabajador se ausente al menos un día de su puesto de trabajo, debido al accidente ocasionado.

·         Accidentes laborales sin baja: los accidentes laborales sin baja son aquellos accidentes que se producen en el puesto de trabajo y que conllevan una lesión, pero que no son lo demasiado graves como para tener que cesar su actividad laboral, pudiendo continuar trabajando.

·         Accidentes blancos: en los accidentes blancos no se produce una lesión en los trabajadores como tal, por lo que pueden continuar trabajando sin problema, pero sí que es posible que se produzca una pérdida material.

·         Accidentes laborales “in itinere”: según lo marcado en la Ley General de la Seguridad Social, un accidente laboral  “in itinere” es aquel que sufre un empleado no en su puesto de trabajo, pero si mientras se encuentra de camino hacia él, ya sea de ida o de vuelta.

·         Accidentes laborales en misión: son accidentes que no ocurren ni en el propio puesto de trabajo ni tampoco mientras te encuentras yendo o volviendo de él, pero sí mientras te encuentras realizando algún recado o tarea mandada por la propia empresa. Son muy habituales y son los que normalmente generan un mayor número de problemas a la hora de implantar las bajas laborales.

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